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EL CAMINO FÁCIL
AL-MUWATTA
IIMAM MALIIK
INTRODUCCIÓN
Esta recopilación de hadices realizada durante el reinado de Mansur, el segundo califa
abasida, está considerada como la más acreditada colectión de hadices relacionados
con veredictos jurídicos, pues se basa en las narraciones recogidas de los sucesores de
los compañeros del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sean sobre él, y en las
sentencias jurídicas que dictaron y que reflejan la práctica medinense y el consenso de
sus sabios.
Imam Malik nació y vivió toda su vida en Medina, donde pudo recoger
información de primera mano de las autoridades más fiables en esta ciencia del hadiz,
de entre los seguidores de los compañeros que vivieron y murieron también en esa
ciudad, en la que solían narrar las tradiciones recogidas del desarrollo de la vida de los
primeros musulmanes.
Tras la muerte del profeta Muhammad, la paz y las bendiciones sobre él,
muchos de sus compañeros se instalaron en las provincias conquistadas. Algunos de
sus sucesores recogieron sus dichos y sus hechos en colecciones. Por ejemplo Ibn Jarib
en Meca, Hammad en Basora, Ma´mar en el Yemen, etc. aunque ninguna de estas
recopìlaciones puede compararse con el Muwatta de Imam Malik, que pasó toda su
vida en Medina contactando con las autoridades en la materia, pues la mayoría de los
seguidores de los compañeros vivieron con quienes escucharon y refirieron tradiciones.
La palabra Muwatta significa "camino transitado" lo que quiere decir que este
camino lo siguen los estudiosos más eminentes y los musulmanes de a pie. En otras
palabras, refiere los veredictos que fueron analizados por los expertos y sobre los que
no hay discusión sino un acuerdo generalizado, de manera que es camino transitado
bajo esta luz y una práctica establecida por los compañeros del profeta del Islam, la paz
sea con él.
Antes de que Imam Malik concluyera su libro, tenía recogidos 10.000 hadices,
pero como su sistema de selección era sumamente riguroso acabó desechando 8.000 de
ellos, porque su fiabilidad no estaba garantizada al 100%. Así, en su forma definitiva,
el Muwatta contiene aproximadamente 2.000 tradiciones. Puesto que sólo recoge las
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que tienen un sustrato jurídico, omite muchos capítulos que se pueden encontrar en las
colecciones de Bujari, Muslim y otros. El Muwatta lo narró Imam Malik de treinta
formas diferentes, dieciseis de las cuales son renombradas. Cuatro de ellas son las que
se citan con más autoridad y en particular la de Yahia sobrepasa a todas en
popularidad.
La jurisprudencia de Imam Malik tuvo efectos prolongados en todo el mundo
musulmán. Sus discípulos se diseminaron por todas las provincias del imperio
musulmán y llevaron consigo las enseñanzas jurídicas por todos sus rincones.
En el año 136 después de la Hégira, después de situarse como califa, Mansur
hizo su primera peregrinación a la Meca y visitó también Medina, donde saludó a Imam
Malik al que declaró sentirse disgustado por las diferencias entre los juristas en
diferentes lugares del Imperio, de tal modo que había decidido colocar el Muwatta en
un lugar visible en la Kaaba, para que todo el mundo se remitiera a él en asuntos de
jurisprudencia. Además quería que el Muwatta circulara por todo el imperio para que
los veredictos se atuvieran a él. Imam Malik no compartía la opinión de Mansur.
Dijo:"Los compañeros del profeta, la paz sea sobre él, se establecieron en todas las
provincias del imperio. Sus veredictos y sentencias deben ser seguidos y respetados por
los juristas de las diferentes regiones. No creo que se deba obligar a la gente a seguir las
opiniones de un simple jurista que no es infalible y que puede cometer errores."
Hay un hecho que demuestra su independencia de criterio y su negativa a
someterse a los deseos de la autoridad política. Aunque Mansur se mostró amable con
Imam Malik , éste nunca aceptó la legitimidad de su gobierno. En una ocasión emitió
un fatwa declarando que el califato pertenecía a Nafs Zakiyya, un descendiente del
Profeta, paz sobre él. La gente le objetó que éste había jurado fidelidad a Mansur, pero
Imam Malik dijo: "Mansur le ha coaccionado para ello y la sharia no considera válido
un acto hecho bajo coacción. Hay una tradición que refiere que si un hombre se ve
obligado a divorciar a su mujer el divorcio no es válido. Al escuhar estas palabras Jafar,
gobernador de Medina, pidió a la gente que renovara su fidelidad a Mansur y ordenó a
Imam Malik que no insistiera en declarar que un divorcio hecho bajo coacción invalida
el divorcio. Imam Malik se negó a esta componenda y siguió dando su veredicto a este
respecto. Por semejante acto de desobediencia fue castigado a recibir latigazos
públicamente, pero jamás se plegó a los deseos de los dirigentes.
El Muwatta es el relato fidedigno de la práctica de la incipiente sociedad
islámica en Medina durante el tiempo de los cuatro califas justos, con la perspectiva de
Aisha acerca de la sharia. Se mantuvo firme frente a la tiranía del imperio y se
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desarrolló por todo el norte de África, desde donde iluminó el Islam español y sigue
siendo la tradición dominante del Islam en África.
Libro de consulta indispensable para los musulmanes después de la lectura del
Corán, se convirtió en referencia de la escuela islámica de jurisprudencia más
preeminente. Y continua en nuestros días inspirando la práctica de millones de
musulmanes en todo el mundo.
La traducción que el Centro de Documentación y Publicaciones de Junta
Islámica pone a disposición de todos los lectores de habla hispana, es la primera que se
realiza en esta lengua y cubre un vacío de conocimiento indispensable, tanto para los
musulmanes como para los eruditos interesados en las ciencias del Islam. También
puede ser consultado en Internet, en la dirección www.webislam.com/bei/muwatta .
Quiera Allah que ello sirva para incrementar a todos en conocimiento útil y en
el florecimiento de comunidades que remeden en armonía y justicia el ejemplo de
Medina al-Munawara –la Ciudad Iluminada.
Sabora Uribe
Córdoba, 20 de Octubre de 1998
1
EL LIBRO DE LOS TIEMPOS DE LA ORACION
1.1 LOS TIEMPOS DE LA ORACIÓN.
1
Él dijo: “Yahya Ibn Yahya al-Laizi me relató, de Malik Ibn Anas de Ibn Shihab, que un
día Umar Ibn Abd al-Aziz retrasó la oración. Urwa Ibn az-Zubayr vino y le dijo que al-
Murgira Ibn Shu’ba había retrasado la oración, un día que se encontraba en Kufa, y Abu
Mas’ud al-Ansari había venido a él y le había dicho: '¿Qué ocurre Murgira? ¿No sabes
que el ángel Yibril descendió y rezó, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé
paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé
paz, rezó. Después volvió a rezar y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé
paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, rezó. Después volvió a rezar, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le
dé paz, rezó. Después Yibril dijo: 'Esto es lo que se te ha ordenado hacer'." Umar Ibn
Abd al-Aziz dijo: “Asegúrate de lo que relatas, Urwa. ¿Fue con certeza Yibril quien estableció
el tiempo de la oración al Mensajero de Allah?”
Urwa dijo: “Así es como le fue relatado a Bashir Ibn Abu Mas’ud al-Ansari por su padre
2
Urwa dijo que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía
rezar Asr cuando la luz del sol daba dentro de su habitación, antes de que el sol fuera visible
(porque aún estaba en lo alto del cielo).
3
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, que Ata Ibn Yasar dijo: “Un hombre vino
al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y le preguntó acerca del
tiempo de la oración de Subh. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, no le respondió, pero por la mañana rezó Subh con la primera luz. A la mañana siguiente
rezó Subh cuando estaba mucho más claro, y después dijo: “¿Dónde está el
hombre que había preguntado por el tiempo de la oración?” El hombre respondió:
“Aquí estoy, Mensajero de Allah.” Él dijo: “Su tiempo es entre estos dos.”
4
Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de Amra bint Abdurrahmán, que Aisha,
la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “El Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía rezar Subh, y las mujeres salían envueltas
en sus mantos, y aún no se las podía reconocer en la oscuridad.”
5
Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar y de Busr Ibn Sa’id y de
al-A’ray -y todos ellos lo relataron de Abu Huraira- que el Mensajero de Allah, que Allah
le bendiga y le conceda paz, dijo: “Quien consigue hacer un rak'a de Subh antes de que el
sol haya salido ha hecho Subh en su tiempo, y quien consigue hacer un rak'a de Asr antes
de que el sol se haya puesto, ha hecho Asr en su tiempo.”
6
Yahya me relató de Malik, de Nafi del mawla de Abdallah Ibn Umar que Umar Ibn al-
Jattab escribió a sus gobernadores, diciéndoles: “El más importante de vuestros asuntos,
en mi opinión, es la oración. Quien la protege y la observa cuidadosamente está protegiendo
su din, mientras que quien es negligente con respecto a ella, será aún más negligente
con respecto a otras cosas.” Después añadió: “Rezad Dhuhr en cualquier momento,
a partir de que la sombra de la tarde tenga la longitud de tu antebrazo hasta que la
longitud de tu sombra sea igual a tu altura. Rezad Asr cuando el sol sea aún de un blanco
puro. Rezad Magrib cuando el sol se haya puesto. Rezad Isha en cualquier momento desde
que el color rojo haya desaparecido del cielo por el occidente, hasta que haya pasado
un tercio de la noche. Y aquel que duerme, ¡que no pueda descansar!, y aquel que duerme,
¡que no pueda descansar! Y rezad Subh cuando todas las estrellas sean visibles y se
asemejen a una neblina en el cielo.”
7
Yahya me relató de Malik, de su tío Abu Suhayl, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab escribió
a Abu Musa diciéndole que debía rezar Dhuhr cuando el sol había empezado a declinar,
Asr cuando el sol seguía siendo de un blanco puro, antes de que tuviera ningún
tono amarillo, Magrib cuando el sol se pusiera, retrasar Isha mientras no se durmiera, y
rezar Subh cuando las estrellas fueran todas visibles y semejantes a una neblina en el cielo,
y recitar en ella dos Suras largos de los mufassal.
8
Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Umar Ibn al-Jattab escribió
a Abu Musa al-Ash’ari diciéndole que debía rezar Asr cuando el sol era aún de un
blanco puro, pudiendo un hombre cabalgar la distancia de tres farsajs (antes de Magrib), y
que debía rezar Isha durante el primer tercio de la noche, o, si la retrasaba, hasta la mitad
de la noche, y le advirtió de no ser negligente.
9
Yahya me relató de Malik, de Yazid Ibn Ziyad, que Abdallah Ibn Rafi, mawla de Umm
Salama, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, le preguntó a Abu
Huraira acerca del tiempo de la oración. Abu Huraira dijo: “Permíteme que te lo diga:
Reza Dhuhr cuando la longitud de tu sombra sea igual a tu altura, Asr cuando tu sombra
sea dos veces tu altura, Magrib cuando el sol se haya puesto, Isha en el primer tercio de la
noche, y Subh en la primera luz del amanecer”, es decir, cuando el amanecer haya llegado
con certeza.
10
Yahya me relató de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, que Anas Ibn Malik
dijo: “Si después de rezar Asr, alguno de nosotros iba a los Bani Amr Ibn Awf los encontraba
rezando Asr.”
11
Yahya me relató de Malik de Ibn Shihab, que Anas Ibn Malik dijo: “Solíamos rezar Asr,
y cualquiera que después fuera a Quba, llegaba allí cuando el sol aún estaba alto.”
12
Yahya me relató de Malik, de Rabi’a Ibn Abu Abdurrahmán, que al-Qasim Ibn
Muhammad dijo: “Ninguno de los compañeros a los que yo conocí rezaba Dhuhr hasta
que el mediodía había pasado”, (es decir, hasta que el sol había perdido su ardor).
1.2 EL TIEMPO DE LA ORACIÓN DEL YUMU’A.
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Yahya me relató de Malik, de su tío Abu Suhayl Ibn Malik, que su padre dijo: “Yo solía
ver una alfombra, que pertenencia a Aqil Ibn Abu Talib, extendida en el día del Yumu’a
junto a la pared occidental de la mezquita. Cuando la sombra de la pared cubría la alfombra
entera, Umar Ibn al-Jattab salía y rezaba la oración del Yumu’a.”
Malik, el padre de Abu Suhayl, añadió: “Después de la oración del Yumu’a regresábamos
y nos echábamos la siesta.”
14
Yahya me relató de Malik, de Amr Ibn Yahya Ibn Yahya al-Mazini, de Ibn Abi Salit, que
Uzmán Ibn Affan rezaba Yumu’a en Medina y Asr en Malal (un lugar a unos veinticuatro
kilómetros de Medina).
Malik comentó: “Esto era rezando el Yumu’a inmediatamente después de mediodía y
después viajando de prisa.”
1.3 LLEGAR A UN RAK'A DE LA ORACIÓN.
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Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Abu Salama Ibn Abdurrahmán, de Abu
Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Quien
llegue a un rak'a de la oración ha llegado a la oración.”
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Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar Ibn al-Jattab solía decir: “Si
has perdido el ruku, también has perdido la sayda.”
17
Yahya me relató de Malik, que él había oído que Abdallah Ibn Umar y Zayd Ibn Zabit
solían decir: “Quien llegue al ruku ha llegado a la sayda.”
18
Yahya me relató de Malik que él había oído que Abu Huraira solía decir: “Quien llegue al
ruku ha llegado a la sayda, y quien pierde la recitación de la umm al-Qur'an ha perdido un
gran bien.”
1.4 DULUK ASH-SHAMS Y GASAQ AL-LAYL.
19
Yahya me relató de Malik, de Nafi que Abdallah Ibn Umar solía decir: “Duluk ash Shams
comienza a partir de que el sol pasa el meridiano.”
20
Yahya me relató de Malik que Da’ud Ibn al-Husein dijo que alguien le había dicho que
Abdallah Ibn Abbás solía decir: “Duluk ash-Shams comienza a partir de que el sol pasa el
meridiano. Gasaq al-Layl es la reunión de la noche y su oscuridad.”
1.5 LOS TIEMPOS DE LA ORACIÓN EN GENERAL.
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Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero de Allah,
que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Si alguien pierde la oración de Asr es como
si hubiera sufrido una gran desgracia en su familia y en su riqueza.”
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Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que una vez Umar Ibn al-Jattab se marchó,
después de haber hecho la oración de Asr, y se encontró con un hombre que no
había estado allí. Umar le preguntó qué le había impedido acudir a la oración, y, aún
cuando el hombre dio una buena razón, Umar dijo: “Te has dado a tí mismo una medida
corta.”
Yahya añadió que Malik comentó: “Se dice que todas las cosas tienen una medida
corta y una medida completa.”
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Yahya me relató de Malik, que Yahya Ibn Sa’id solía decir: “Aún cuando alguien consiga
rezar antes de que el tiempo de la oración haya pasado, el tiempo que se le ha pasado es
más importante, o mejor, que su familia y su riqueza.”
Yahya dijo que Malik dijo: “Si el tiempo de una oración llega y un viajero retrasa una
oración, por negligencia o por olvido, hasta que ha llegado a su familia, debe hacer
esa oración completa, si llega dentro de su tiempo. Pero si llega cuando el tiempo ha
pasado, debe hacer la oración de viaje. De este modo simplemente recupera lo que
debe.”
Malik dijo: “Esto es lo que yo he visto hacer a la gente y a los hombres de conocimiento
de nuestra comunidad.”
Malik explicó que shafaq era el tono rojo en el cielo, después de la puesta del sol, y dijo:
“Cuando el tono rojizo se ha ido, entonces el tiempo de la oración de isha ha comenzado
y ha quedado atrás el tiempo de Magrib.”
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Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar se desmayó y perdió el conocimiento,
y no recuperó la oración.
Malik comentó: “Consideramos que esto era, y Allah lo sabe mejor, porque el tiempo
había pasado. Alguien que se recobre dentro del tiempo debe rezar.”
1.6 DORMIR DURANTE EL TIEMPO DE LA ORACIÓN.
25
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Sa’id Ibn al-Musayyab que el Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, viajó durante la noche, a su regreso de Jaybar.
Hacia el final de la noche, paró para descansar y le dijo a Bilal que permaneciera
despierto para vigilar la llegada de la oración de Subh. El Mensajero de Allah, que Allah le
bendiga y le conceda paz, y sus compañeros se durmieron. Bilal hizo guardia tanto tiempo
como le había sido decretado, y después se apoyó en su camello mirando en la dire cción
del amanecer, y el sueño se apoderó de él, y ni él, ni el Mensajero de Allah, que
Allah le bendiga y le conceda paz, ni ninguno de la expedición, se despertaron hasta que
los rayos del sol les alcanzaron. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, estaba alarmado. Bilal se disculpó diciendo: “Mensajero de Allah. El que tomó tu
ser fue el Mismo que tomó mi ser.” El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le
conceda paz, ordenó a la expedición avanzar y entonces subieron a sus monturas y cabalgaron
una corta distancia. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, ordenó a Bilal dar el iqama y después les dirigió en la oración de Subh. Cuando hubo
terminado dijo: “Cualquiera que olvide una oración debe rezarla cuando recuerde. Allah,
el Bendito y el Exaltado, dice en Su Libro: “Estableced la oración para recorda rme.”
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Yahya me relató de Malik, que Zayd Ibn Aslam dijo: “El Mensajero de Allah, que Allah
le bendiga y le conceda paz, paró una noche para descansar, cuando regresaba a Meca, y
encargó a Bilal que les despertara para la oración. Bilal se durmió, y todos los demás se
durmieron y ninguno de ellos despertó hasta que el sol había salido. Cuando se despertaron
estaban todos alarmados. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, les ordenó montar y salir del valle, diciendo que había un shaitán en él. De modo que
salieron montados del valle y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, les ordenó después que desmontaran e hicieran wudu y le dijo a Bilal que llamara a la
oración, o que diera el iqama. A continuación el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, les dirigió en la oración. Dándose cuenta de su preocupación, se dirigió
a ellos y les dijo: “¡Oh gente!, Allah se apoderó de nuestros espíritus (Arwah), y si Él hubiera
querido nos los hubiera devuelto en un momento que no fuera este. Por tanto, si
dormís durante el tiempo de una oración o la olvidáis, y después os sentís preocupados
por ello, rezadla como si la estuvierais rezando en su tiempo.”
El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se volvió a Abu Bakr y dijo:
“Shaitán vino a Bilal cuando estaba de pie en oración y le hizo tumbarse y le arrulló
hasta dejarle dormido, como a un niño pequeño.” El Mensajero de Allah, que Allah le
bendiga y le conceda paz, llamó después a Bilal y le dijo lo mismo que le había dicho a
Abu Bakr. Abu Bakr declaró: “Doy testimonio de que tú eres el Mensajero de Allah.”
1.7 PROHIBICIÓN DE HACER LA ORACIÓN EN LA HORA MÁS CALIENTE DE DÍA.
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Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que el Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “El calor abrasador es una parte de la
ráfaga de Yahannam. Por tanto, cuando el calor sea intenso, retrasad la oración hasta que
refresque.”
Y añadió, a modo de explicación: “El Fuego se quejó a su Señor diciendo: 'Señor mío,
una parte de mí se ha comido a otra parte'. Entonces Él le permitió dos respiros cada
año, un respiro en invierno y un respiro en verano.”
28
Malik nos relató, de Abdallah Ibn Yazid, el mawla de al-Aswad Ibn Sufián, de Abu Salama
Ibn Abdurrahmán, de Muhammad Ibn Abdurrahmán Ibn Zawban, de Abu Huraira,
que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Cuando el calor
sea intenso retrasad la oración hasta que refresque, porque el calor abrasador es parte de
la ráfaga de Yahannam.”
Y añadió: “El Fuego se quejó a su Señor y entonces Él le permitió dos respiros cada
año, un respiro en invierno y un respiro en verano.”
29
Yahya me relató de Malik, de Abu’z-Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Cuando el calor sea intenso,
esperad a que refresque para hacer la oración, porque el calor abrasador procede de la ráfaga
de Yahannam.”
1.8 LA PROHIBICIÓN DE ENTRAR A LA MEZQUITA OLIENDO A AJO Y LA PROHIBICIÓN DE
CUBRIRSE LA BOCA EN LA ORACIÓN.
30
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Sa’id Ibn al-Musayyab que el Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Cualquiera que coma esta planta no
debe acercarse a nuestras mezquitas. El olor del ajo nos ofenderá.”
31
Yahya me relató de Malik, de Abdurrahmán Ibn al-Muyabbar, que él solía ver a Salim
Ibn Abdallah quitar violentamente la tela de la boca, cuando veía a un hombre que la tuviera
cubierta cuando rezaba.