EL LIBRO DE I’TIKAF EN RAMADÁN
19.1 MENCIÓN DEL I’TIKAF.
1
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa Ibn az-Zubayr, de Amra bint Abdurrahmán,
que Aisha, la esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:
“Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, hacia i’tikaf
acercaba su cabeza junto a mí y yo se la peinaba. Sólamente entraba en la casa para
hacer sus necesidades.”
2
Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Amra bint abd ar-Rahman, que cuando
Aisha estaba haciendo i’tikaf, sólamente preguntaba por personas enfermas cuando estaba
caminando y no cuando estaba quieta de pie.
Malik dijo: “Una persona que está haciendo i’tikaf no debe dedicarse a sus obligaciones,
ni salir de la mezquita para atenderlas, ni debe ayudar a nadie. Sólamente debe
salir de la mezquita para hacer sus necesidades. Si le estuviera permitido salir a hacer
cosas por la gente, visitar al enfermo, rezar ante el muerto, y seguir las comitivas funerarias,
estas serían las razones más poderosas para que saliera.”
Malik dijo: “Una persona que está haciendo i’tikaf no hace i’tikaf hasta que se abstiene
de lo que se debe abstener quien hace i’tikaf, es decir, de visitar al enfermo, rezar
ante el muerto y entrar a las casas, excepto para hacer sus necesidades.”
3
Yahya me relató de Malik que él le había preguntado a Ibn Shihab si alguien que estuviera
haciendo i’tikaf podría entrar a una casa para hacer sus necesidades, y él dijo: “Sí, no
hay mal alguno en ello.”
Malik dijo: “La opinión, en la que todos estamos de acuerdo aquí es que no hay objeción
alguna en que alguien haga i’tikaf en una mezquita en la que se reza el Yumu’a.
La única objeción que yo encuentro a que alguien haga i’tikaf en una mezquita en la
que no se reza el Yumu’a es que tendrá que salir de la mezquita en la que está haciendo
i’tikaf para ir al Yumu’a, o bien abstenerse de ir. No obstante, si está haciendo
i’tikaf en una mezquita en la que no se reza el Yumu’a, y no tiene que ir al Yumu’a a
ninguna otra mezquita, entonces yo no veo mal alguno en que haga i’tikaf en ella,
porque Allah, el Bendito y Exaltado, dice: ”Mientras hacéis i’tikaf en mezquitas,” y se
refiere a todas las mezquitas en general, sin especificar ningún tipo determinado.”
Malik continuó: “Por consiguiente, es permisible el que un hombre haga i’tikaf en
una mezquita en la que no se reza el Yumu’a, si no tiene que salir de ella para ir a una
mezquita en la que se reza el Yumu’a.”
Malik dijo: “Una persona que hace i’tikaf debe pasar la noche únicamente en la mezquita
en la que está haciendo i’tikaf, excepto si su tienda se encuentra en uno de los
patios de la mezquita. Nunca he oído que alguien que este haciendo i’tikaf pueda
montar su tienda en cualquier sitio que no sea la misma mezquita o uno de los patios
de la mezquita.
Parte de lo que indica que debe pasar la noche en la mezquita es el dicho de A’isha:
“Cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba haciendo
i’tikaf, sólo entraba a la casa para hacer sus necesidades. Tampoco debe hacer
i’tikaf sobre el tejado de la mezquita o en el minarete.”
Malik dijo: “La persona que se dispone a hacer i’tikaf debe entrar al lugar en el que desea
hacer i’tikaf antes de la puesta del sol de la noche en que desea empezar su i’tikaf, esto
es, en el comienzo de la noche en la que va a comenzar su i’tikaf. La persona que
hace i’tikaf debe ocuparse de su i’tikaf y no prestar atención a otras cosas que pudieran
ocuparle, tales como comercio u otras. Sin embargo, no hay mal alguno en que alguien
que está haciendo i’tikaf le diga a otro que haga algo por él, en relación con su propiedad,
o a los asuntos de su familia, o le diga a otro que venda alguna propiedad suya, o
alguna otra cosa que no le ocupe a él directamente. No hay perjuicio en que él encargue
a otro que haga eso por él, si se trata de un asunto sencillo.”
Malik dijo: “Nunca he oído a ninguna de las personas de conocimiento mencionar
modificación alguna con relación a cómo hacer el i’tikaf. El i’tikaf es una acto de Ibada
como la oración, el ayuno, el Hach, y actos de ese tipo, ya sean obligatorios o voluntarios.
Quien empiece cualquiera de estos actos debe completarlo conforme a lo que se
ha establecido en la sunna. No debe comenzar a hacer en ellos cualquier cosa que los
musulmanes no hayan hecho, ya sea una modificación que él imponga a otros, o una
que él mismo empiece a hacer. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, practicó i’tikaf, y los musulmanes saben cuál es la sunna del i’tikaf.”
Malik dijo: “I’tikaf y yiwar son lo mismo, y el i’tikaf es igual para un residente en una
ciudad que para un nómada.”
19.2 COSAS SIN LAS CUALES EL I’TIKAF NO ES POSIBLE.
4
Yahya me relató de Malik que él había oído que al-Qasim Ibn Muhammad, y Nafi, el
mawla de Abdallah Ibn Umar, decían: “No puedes hacer i’tikaf si no estás ayunando, a
causa de lo que Allah, el Bendito, el Exaltado, dice en Su Libro: “Y comed y bebed hasta
que el hilo blanco del ama necer se os muestre claramente distinto del hilo negro, y entonces
completad el ayuno hasta la noche, y no tengáis relación [sexual] con ellas mientras
hacéis i’tikaf en las mezquitas,” (Azora 2, aleya 187). Allah únicamente menciona
i’tikaf junto al ayuno.”
Malik dijo: “Esto es lo que nosotros seguimos aquí.”
19.3 SALIR DEL I’TIKAF PARA DIRIGIRSE AL ID.
5
Yahya me relató que Ziyad Ibn Abdurrahmán dijo: “Malik nos relató, de Sumayy, el mawla
de Abu Bakr Ibn Abdurrahmán, que Abu Bakr Ibn Abdurrahmán estaba una vez
haciendo i’tikaf y salía para hacer sus necesidades en una habitación cerrada debajo de un
pasaje cubierto en la casa de Jalid Ibn Walid. Por lo demás, no salía de su lugar de i’tikaf
hasta que salía para rezar el Id con los musulmanes.”
6
Yahya me relató de Ziyad, de Malik, que él vio cómo algunas de las personas de conocimiento,
cuando hacían i’tikaf en los últimos diez días de Ramadán, no regresaban a sus
familias hasta después de haber asistido al Id al-Fitr con todo el mundo.
Ziyad dijo, que Malik dijo: “Yo oí decir esto a la gente de excelencia que han fallecido,
y es, de todo cuanto he oído sobre el asunto, lo que yo prefiero.”
19.4 LA RECUPERACIÓN DEL I’TIKAF (QUE NO SE HA HECHO).
7
Ziyad me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Amra bint Abdurrahmán, de Aisha, que el
Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, quiso, en cierta ocasión hacer
i’tikaf, y cuando llegó al lugar en el que quería hacer i’tikaf encontró allí varias tiendas,
que eran la tienda de Aisha, la tienda de Hafsa y la tienda de Zaynab. Cuando las vio
preguntó de quién eran y alguien le dijo que eran las tiendas de Aisha, Hafsa y Zaynab.
El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “¿Acaso creéis que
son piadosas?” Entonces se marchó y no hizo i’tikaf hasta Shawwal, en que lo hizo durante
diez días.
8
Le preguntaron a Malik si alguien que entraba en una mezquita para hacer i’tikaf durante
los diez últimos días de Ramadán, y permanecía en ella un día o dos pero después enfermaba
y salía de la mezquita, tenía que hacer i’tikaf por el número de días que le falta-
ban de los diez, o no, y, si tenía que hacerlo, en qué mes debería recuperarlos, y él re spondió:
“Debe recuperar lo que le quede por hacer del i’tikaf cuando se recupere, ya sea
en Ramadán o no. Yo he oído decir que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le
conceda paz, quería en una ocasión hacer i’tikaf en Ramadán, pero después regresó sin
haberlo hecho, y, cuando Ramadán terminó, hizo i’tikaf durante diez días en Shawwal.”
“Uno que hace voluntariamente i’tikaf en Ramadán, y alguien que tiene que hacer
i’tikaf están en idéntica posición por lo que se refiere a lo que es halal para ellos y lo
que es haram. Yo no he oído nunca que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y
le conceda paz, hiciera nunca un i’tikaf que no fuera voluntario.”
Malik dijo que si una mujer hacia i’tikaf, y después le venía la menstruación durante
su i’tikaf, debía regresar a su casa, y, cuando estuviera pura de nuevo, regresar a la
mezquita, cualquiera que fuese el momento en el que quedara pura. Entonces ella
continuaba su i’tikaf desde donde lo había dejado. Esta era la misma situación que la
de una mujer que tuviera que ayunar dos meses consecutivos, a la cual le venía la
menstruación, y después quedaba pura. Entonces continuaría su ayuno desde donde
lo hubiera dejado, sin retrasarse en hacerlo.
9
Ziyad me relató de Malik, de Ibn Shihab, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, solía entrar a casas para hacer sus necesidades.
Malik dijo: “Alguien que está haciendo i’tikaf no debe salir ni para el entierro de sus
padres ni para ninguna otra cosa.”
19.5 MATRIMONIO EN I’TIKAF.
Malik dijo: “No hay mal alguno en que alguien que esté haciendo i’tikaf realice un contrato
de matrimonio, siempre que no haya relación física. Una mujer que hace i’tikaf
también puede ser dada en matrimonio, siempre que no haya relación física. Lo que le es
haram a alguien que esta en i’tikaf, con relación a sus mujeres durante el día, le es haram
también durante la noche.”
Yahya dijo que Ziyad dijo que Malik dijo: “No le está permitido a un hombre tener
relación sexual con su esposa mientras se encuentra en i’tikaf, ni obtener placer en
ella besándola, ni ninguna otra cosa. Sin embargo no he oído que nadie desapruebe
el que una mujer o un hombre que estén haciendo i’tikaf se casen, siempre que no
haya relación física. El matrimonio no está desaprobado para alguien que ayuna.”
“No obstante existe una diferencia entre el matrimonio de alguien que está en i’tikaf
y el de alguien que es muhrim, puesto que alguien que es muhrim puede comer, beber,
visitar al enfermo, asistir a funerales, pero no puede ponerse perfume, mientras que
un hombre o una mujer en i’tikaf puede ponerse aceite y perfume y peinarse el pelo,
pero no pueden asistir a funerales, ni rezar ante el muerto, ni visitar el enfermo. Por
tanto sus situaciones con respecto al matrimonio son diferentes.”
“Esta es la sunna tal y como ha sido establecida para nosotros, con relación al matrimonio
de los que son muhrim, de los que están en i’tikaf y de los que ayunan.”
19.6 LAYLAT AL-QADR.
10
Yahya me relató de Malik, de Yazid Ibn Abdallah Ibn al-Hadi, de Muhammad Ibn Ibrahim
al-Hariz at-Taymi, de Abu Salama Ibn Abdurrahmán, que Abu Sa’id al-Judri dijo:
“El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía hacer i’tikaf en los
diez días del medio del mes de Ramadán. Un año estaba haciendo i’tikaf y, cuando llegó
la noche del veintiuno, que era la noche anterior a la mañana en la que él, que Allah le
bendiga y le conceda paz, habría normalmente terminado su i’tikaf, dijo: “Quien haya
hecho i’tikaf conmigo debe continuar haciendo i’tikaf durante los diez últimos días. Yo vi
una noche determinada y después se me hizo olvidarla. Me vi a mi mismo postrándome,
la mañana siguiente, en agua y barro. Buscadla entre los diez últimos días y buscadla en
los días impares.”
Abu Sa’id continuó: “Aquella noche llovió y la mezquita, que tenía un tejado (hecho con
ramas de palmeras), quedó empapada. Yo vi con mis propios ojos al Mensajero de
Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, mancharse con restos de agua y de barro en
la frente y en la nariz, la mañana después de la noche del veintiuno.”
11
Ziyad me relató de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de Allah, que
Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Buscad Laylat al-Qadr durante los últimos diez
días de Ramadán.”
12
Ziyad me relató, de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Buscad Laylat al-Qadr durante
los últimos siete días.”
13
Ziyad me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar Ibn Ubadullah, que Abdallah
Ibn Unays al-Yuhani le dijo al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz: “Mensajero de Allah, yo soy un hombre cuya casa se encuentra muy lejos. Dime
una noche para que detenga mi viaje en ella.” El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, dijo: “Para en la noche veintitrés de Ramadán.”
14
Ziyad me relató de Malik, de Humayd at-Tawil, que Anas Ibn Malik dijo: “El Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, salió a donde nosotros estabamos, en
Ramadán, y dijo: 'Se me mostró una noche determinada de Ramadán y entonces dos
hombres se insultaron y fue retirada. Buscadla en la novena, la séptima y la quinta'.”
15
Ziyad me relató de Malik, de Nafi, de Ibn Umar, que a algunos de los compañeros del
Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se les mostró la Laylat al-Qadr
en su sueño, durante los últimos siete días. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y
le conceda paz, dijo: “Veo que vuestras visiones concuerdan en los siete últimos días,
por tanto quien la busque debe buscarla en los últimos siete días.”
16
Ziyad me relató de Malik, que él había oído a un hombre en quien él confiaba, de entre
la gente de conocimiento, decir: “Al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda
paz, le fueron mostrados los períodos de vida de la gente [del pasado] anteriores a
él, o cuanto Allah quiso de ello, y era como si las vidas de la gente de su comunidad se
hubieran vuelto demasiado cortas para que pudieran realizar tantas buenas acciones como
otros, antes que ellos, habían podido hacer durante sus largas vidas, de tal modo que
Allah le dio la Laylat al-Qadr, que es mejor que mil meses.”
17
Ziyad me relató de Malik que él había oído que Sa’id Ibn al-Musayyab solía decir:
“Quien está presente en Isha en Laylat al-Qadr ha conseguido su porción de ella.”