El Muwatta Imam Malek New Page 1

 Big.Font   Small.Font    PRINT  

www.islamchoice.net

 

LIBRO DEL ACORTAR LA ORACION

 

9.1 UNIR DOS ORACIONES, EN EL LUGAR DE RESIDENCIA HABITUAL Y DE VIAJE.

1

Yahya me relató de Malik, de Da’ud Ibn al-Husein, de al-Aray, de Abu Huraira, que el

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, unió Dhuhr y Asr en su viaje

a Tabuk.

2

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zubayr al-Makki, de Abu’t Tufayl Amir Ibn Wazila,

que Mu’adh Ibn Yabal le dijo que ellos habían salido con el Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, en el año de Tabuk, y el Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, unió Dhuhr con Asr y Magrib con Isha. Mu’adh dijo:

“Un día retrasó la oración y después salió y rezó Dhuhr y Asr juntas.” Después dijo:

“Mañana llegaréis, insh’llah, al manantial de Tabuk. Pero no llegaréis allí hasta bien entrada

la mañana. Nadie que llegue debe tocar el agua hasta que yo llegue.” Llegamos al

manantial y dos hombres habían llegado allí antes que nosotros y del manantial goteaba

un poco de agua. El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, les preguntó:

“¿Habéis tocado algo del agua?” dijeron: “S í.” El Mensajero de Allah, que Allah

le bendiga y le conceda paz, les reprendió y les dijo lo que Allah quiso que les dijera.

Después recogieron agua con sus manos del manantial, poco a poco, hasta haberla recogido

en un recipiente. Entonces el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda

paz, se lavó la cara y las manos en ella. Después la volvió a poner en el manantial,

y del manantial manó agua abundante y la gente sacó agua de él. El Mensajero de Allah,

que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Si vives el tiempo suficiente, Mu’adh,

pronto verás este lugar lleno de jardines.”

3

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar dijo: “El Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía unir Magrib e Isha cuando tenía que

viajar con urgencia.”

4

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zubayr al-Makki, de Sa’id Ibn Yubayr, que Abdallah

Ibn Abbás dijo: “El Mensajero de Allah rezaba Dhuhr y Asr juntas y Magrib e Isha juntas,

y no por temor ni tampoco a causa de un viaje.”

Malik dijo: “Creo que esto era cuando llovía.”

5

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía unir la oración junto

con los emires, cuando estos unían Magrib e Isha en caso de lluvia.

6

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que él le había preguntado a Salim Ibn Abdallah:

“¿Puedes unir Dhuhr y Asr cuando estás de viaje?” Él dijo: “Sí, no hay mal en eso.

¿No has visto cómo reza la gente en Arafa?”

7

Yahya me relató de Malik que él había oído que Ali Ibn Husain solía decir: “El Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, unía Dhuhr y Asr si quería viajar ese

mismo día, y unía Magrib e Isha si quería viajar esa misma noche.”

9.2 ACORTAR LA ORACIÓN DURANTE UN VIAJE.

8

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de un hombre de la familia de Jalid Ibn Asid,

que él le dijo a Abdallah Ibn Umar: “Abu Abdurrahmán, encontramos mencionadas en

el Qur'an la oración de temor y la oración cuando estás asentado, pero no encontramos

en él mención alguna a la oración de viaje.” Ibn Umar dijo: “¡Hijo de mi hermano! Allah,

el Poderoso, el Majestuoso, nos envió a Muhammad, que Allah le bendiga y le conceda

paz, y nosotros no sabemos nada. Sólo hacemos lo que le vimos hacer a él.”

9

Yahya me relató de Malik, de Salih Ibn Kaysan, de Urwa Ibn az-Zubayr, que Aisha, la

esposa del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “La oración fue prescrita

de dos rak'as, tanto para el que estaba en su lugar de residencia habitual como para quien

estaba de viaje. Después, la oración de viaje se mantuvo así, y se incrementó la oración

del que está en su lugar de residencia.”

10

Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id que él le dijo a Salim Ibn Abdallah:

“¿Cuando fue la vez que tu viste retrasar a tu padre la oración de Magrib hasta más tarde,

estando de viaje?” y Salim respondió: “Una vez que el sol se había puesto cuando estabamos

en Dhat al-Yaysh y la gente rezó Magrib en al-Aqiq.”

 

9.3 CIRCUNSTANCIAS EN LAS CUALES LA ORACIÓN TIENE QUE ACORTARSE.

11

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía acortar la oración en

Dhu’l Hulayfa, cuando salía para hacer Hach o Umrra.

12

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah que su padre cabalgó

hasta Rim y acortó la oración durante el viaje.

Malik dijo: “Esta era una distancia de aproximadamente cuatro etapas de correo.” (unos

setenta y siete kilómetros).

13

Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Salim Ibn Abdallah, que Abdallah Ibn Umar cabalgó

hasta Dhat an-Nusub y acortó la oración durante el viaje.

Malik dijo: “Hay cuatro etapas de correo entre Dhat an-Nusub y Medina.”

14

Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Ibn Umar, que él solía viajar a Jaybar y acortar la

oración.

15

Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah, que Abdallah

Ibn Umar solía acortar la oración cuando viajaba durante un día entero.

16

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que él solía viajar un etapa de correo con Ibn Umar,

y no acortaba la oración.

17

Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Abbás solía acortar la oración

cuando viajaba una distancia equivalente a la que hay entre Meca y Ta’if, o la que

hay entre Meca y Usfan o entre Meca y Jedda.

Malik dijo: “Esa distancia es de cuatro etapas de correo y, para mí, esta es la distancia

preferible para acortar la oración.”

Malik dijo: “El que tiene la intención de viajar no acorta la oración hasta que no ha

salido de las casas del pueblo. Y no las vuelve a hacer completas hasta que llega a las

primeras casas del pueblo, o está cerca de ellas.”

 

9.4 LA ORACIÓN DE UN VIAJERO CUANDO NO ESTÁ DECIDIDO SOBRE QUEDARSE EN UN LUGAR.

18

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah, que Abdallah Ibn

Umar solía decir: “Yo rezo la oración del viajero cuando estoy indeciso entre quedarme

en un sitio o no, incluso si permanezco detenido durante doce noches.”

19

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Ibn Umar permaneció en Meca durante diez noches

y acortaba la oración, excepto cuando la rezaba detrás de un Imam, en cuyo caso seguía

la oración del Imam.

 

9.5 HACER LA ORACIÓN COMPLETA CUANDO UNO DECIDE PERMANECER EN UN LUGAR.

20

Yahya me relató de Malik, de Ata al-Jurasani, que él oyó a Sa’id Ibn al-Musayyab decir:

“Un viajero que ha decidido permanecer en un lugar durante cuatro noches hace la oración

completa.”

Malik dijo: “Esto es lo que yo prefiero de cuanto he oído.”

Cuando a Malik le preguntaron acerca de la oración del prisionero dijo: “Es igual que

la oración de una persona que permanece en un lugar, excepto si está de viaje.”

9.6 LA ORACIÓN DE UN VIAJERO CUANDO ES IMAM, O CUANDO ESTÁ DETRÁS DE UN IMAM.

21

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah, de su padre, que

Umar Ibn al-Jattab, cuando iba a Meca, solía dirigirles en la oración y hacer dos rak'as, y

después decía: “Gente de Meca, completad la oración porque nosotros somos un grupo

de viajeros.”

Yahya me relató esto mismo de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de su padre, de Umar

Ibn al-Jattab.

22

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía rezar cuatro rak'as detrás

de un Imam en Mina, y cuando rezaba solo rezaba dos rak'as.

23

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Safwan dijo: “Abdallah Ibn Umar solía

venir a visitar a Abdallah Ibn Safwan y rezaba dos rak'as con nosotros, y cuando él se retiraba

nosotros nos levantábamos y completábamos la oración.”

9.7 ORACIONES VOLUNTARIAS ESTANDO DE VIAJE, POR EL DÍA Y POR LA NOCHE, Y REZAR MONTADO EN UN ANIMAL.

24

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar nunca solía rezar nada con la

oración fard, ni antes de ella ni después, cuando estaba de viaje, excepto en las profundidades

de la noche. Rezaba en el suelo o subido en su montura, cualquiera que fuera la dirección

a la que mirara.

25

Yahya me relató de Malik, que él había oído que al-Qasim Ibn Muhammad y Urwa Ibn

az-Zubay y Abu Bakr Ibn Abdurrahmán, solían rezar nawafil cuando viajaban.

Yahya dijo que le preguntaron a Malik acerca de las oraciones voluntarias estando de viaje,

y él dijo: “No hay mal en ellas, ni por la noche ni durante el día. Yo he oído que alguna

de la gente de conocimiento solía hacer eso.”

26

Yahya me relató que Malik dijo: “He oído de Nafi que Abdallah Ibn Umar solía ver a su

hijo, Ubaydullah Ibn Abdallah, haciendo oraciones voluntarias durante un viaje, y él no

lo desaprobaba.”

27

Yahya me relató de Malik, de Amr Ibn Yahya al-Mazini, de Abu’l Hubab Sa’id Ibn Yasar,

que Abdallah Ibn Umar dijo: “Yo vi al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le

conceda paz, rezar montado en un asno cuando se dirigía hacia Jaybar.”

28

Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Dinar, de Abdallah Ibn Umar, que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía rezar sobre su montura cuando

viajaba, cualquiera que fuera la dirección hacia la que ésta mirara. Abdallah Ibn Dinar

dijo: “Abdallah Ibn Umar también hacía eso.”

29

Yahya me relató de Malik que Yahya Ibn Sa’id dijo: “Yo vi a Anas Ibn Malik en un viaje,

rezar montado en un asno, dando la cara a una dirección distinta de la Qibla. Hacía el ruku

y la sayda con movimiento de la cabeza, sin poner la cara sobre cosa alguna.”

9.8 LA ORACIÓN DE DUHA.

30

Yahya me relató de Malik, de Musa Ibn Maysara, de Abu Murra, mawla de Aqil Ibn

Abu Talib, que Umm Hani bint Abu Talib le dijo que en el año de la conquista el

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó ocho rak'as, cubriéndose

con una prenda.

31

Yahya me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar Ibn Ubaydullah, que Abu

Murra, mawla de Aqil Ibn Abu Talib, le dijo que él había oído a Umm Hani bint Abu Talib

decir: “Fui a ver al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, en el

año de la conquista, y lo encontré haciendo gusl, mientras que su hija Fátima ponía una

cortina delante de él con una prenda. Yo lo dije: “La paz sea contigo”, y él dijo: “¿Quién

es?” Yo respondí: “Umm Hani bint Abu Talib”, y él dijo: “Bienvenida, Umm Hani.”

Cuando terminó su gusl se puso en pie y rezó ocho rak'as, cubriéndose con una prenda, y

después se acercó. Yo dije: “Mensajero de Allah, el hijo de mi madre, Ali, dice que está

decidido a matar a fulano, hijo de Hubayra, un hombre al que yo he puesto bajo mi protección.”

El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Nosotros

damos protección a quienquiera que tú hayas dado protección, Umm Hani.”

Umm Hani relató que este incidente había ocurrido durante la mañana.

32

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Urwa Ibn az-Zubayr, que Aisha, la esposa

del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Nunca vi, ni una sola vez, al

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezar la oración voluntaria de

Duha, pero sin embargo yo la hago. A veces, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga

y le conceda paz, se abstenía de una práctica que amaba hacer, por temor a que la gente

hiciera lo mismo y se convirtiera en fard para ellos.”

33

Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Aisha, que ella solía rezar Duha con

ocho rak'as, y decía: “Nunca los dejaría de hacer aunque les devolvieran la vida a mis

padres.”

9.9 OBSERVACIONES GENERALES ACERCA DE LA ORACIÓN VOLUNTARIA DE DUHA.

34

Yahya me relató de Malik, de Ishaq Ibn Abdallah Ibn Abu Talha, de Anas Ibn Malik,

que su abuela, Mulayka, invitó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda

paz, ofreciéndole comida y él comió un poco de ella. Después, el Mensajero de Allah,

que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Levantaos y os dirigiré en la oración.”

Anas dijo: “Yo me puse de pie y cogí una estera tejida que teníamos, que se había vuelto

negra de usarla durante mucho tiempo, y la salpiqué con agua, y el Mensajero de Allah,

que Allah le bendiga y le conceda paz, se puso de pie sobre ella. El huérfano y yo nos

pusimos en línea detrás de él, y la anciana detrás de nosotros. El rezó dos rak'as con nosotros

y después se fue.”

35

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba dijo:

“Visité a Umar Ibn al-Jattab poco antes del mediodía y lo encontré rezando una oración

voluntaria. De modo que me puse de pie detrás de él, pero él tiró de mí acercándome

hasta ponerme junto a él, a su lado derecho. Después vino Yarfa y yo retrocedí y formamos

una línea detrás de él.”

9.10 ADVERTENCIA DE NO PASAR POR DELANTE DE ALGUIEN QUE ESTÁ REZANDO.

36

Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Abdurrahmán Ibn Abi Sa’id al-Judri,

de su padre, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “No

dejéis que nadie pase por delante de vosotros cuando estáis rezando. Repeledle tanto

como podáis y, si se resiste, luchad contra él, pues no es más que un shaitán.”

37

Yahya me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar Ibn Ubaydullah, de Busr Ibn

Sa’id, que Zayd Ibn Jalid al-Yuhani le envió a Abu Yuhaym para preguntarle qué había

oído él al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, acerca de pasar por

delante de alguien que está rezando. Abu Yuhaym dijo: “El Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Si el que pasa por delante de un hombre que está

rezando supiera las consecuencias que recaen sobre él, preferiría quedarse parado durante

cuarenta días antes de pasar por delante de él.”

Abu’n Nadr dijo: “No sé si dijo cuarenta días o meses o años.”

38

Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que Ka’b al-Ahbar dijo:

“Si una persona que ha pasado por delante de un hombre que está rezando supiera

las consecuencias que recaen sobre él, preferiría hundirse en el suelo antes de pasar por

delante de él.”

39

Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Umar solía desaprobar el

que se pasara por delante de las mujeres cuando estaban rezando.

40

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar no pasaba por delante de

nadie, ni permitía que nadie pasara por delante de él.

9.11 AUTORIZACIÓN PARA PASAR POR DELANTE DE ALGUIEN QUE ESTÁ REZANDO.

41

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Ubaydullah Ibn Abdallah Ibn Utba Ibn

Mas’ud, que Abdallah Ibn Abbás dijo: “Me aproximé, montado en un asno, a donde el

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estaba dirigiendo a la gente

en la oración, en Mina, y en aquel tiempo yo estaba cerca de la pubertad. Pasé por delante

de parte de la fila, desmonté, mandé el asno a pastar, y entonces me uní a la fila, y nadie

me reprendió por hacerlo.”

42

Yahya me relató de Malik que él había oído que Sa’id Ibn Abu Waqqas solía pasar por

delante de alguna de las filas cuando la oración estaba realizándose.

Malik dijo: “Considero que es permisible hacer esto si se ha pronunciado el iqama de

la oración y el Imam ha dicho el takbir inicial y un hombre no puede encontrar ningún

camino para entrar a la mezquita más que pasando por entre las filas.”

43

Yahya me relató de Malik que él había oído que Ali Ibn Abu Talib dijo: “Las cosas que

pasan por delante de un hombre que esta rezando no rompen su oración.”

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Salim Ibn Abdallah que Abdallah Ibn

Umar solía decir: “Las cosas que pasan por delante de un hombre que está rezando

no rompen su oración.”

9.12 LA SUTRA DE UN HOMBRE QUE ESTA REZANDO, DURANTE UN VIAJE.

44

Yahya me relató de Malik que él había oído que Abdallah Ibn Umar usaba el animal en

el que montaba como sutra cuando rezaba.

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, que su padre solía rezar en el desierto

sin sutra.

9.13 QUITAR PIEDRECILLAS EN LA ORACIÓN.

45

Yahya me relató de Malik que Abu Ya'far al-Qari dijo: “Yo vi a Abdallah Ibn Umar quitar

con rapidez las piedrecillas del lugar en el que iba a poner la frente, cuando iba a hacer

sayda.”

46

Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id que él había oído que Abu Dharr solía decir:

“Las piedrecillas se han de quitar con un solo movimiento, pero dejarlas es mejor

que un camello rojo.”

9.14 HACER LAS LÍNEAS RECTAS.

47

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Umar Ibn al-Jattab solía ordenar que se hicieran

rectas las filas, y, cuando habían venido a él y le habían dicho que las filas estaban rectas,

decía el takbir.

48

Yahya me relató de Malik, de su tío paterno, Abu Suhayl Ibn Malik, que su padre dijo:

“Yo estaba con Uzmán Ibn Affan cuando se llamó el iqama para la oración, y yo le estaba

hablando acerca de que me asignara una pensión definitiva. Seguí hablando con él,

mientras que él allanaba algunas piedrecillas con sus sandalias, entonces llegaron algunos

hombres a los que él había encargado de que pusieran las líneas rectas, y le dijeron que

las líneas estaban rectas. Me dijo: “Ponte en la fila”, y entonces dijo el takbir.”

9.15 PONER UNA MANO SOBRE LA OTRA EN LA ORACIÓN.

49

Yahya me relató de Malik que Abdal Karim Ibn Abi’l Mujariq al-Basri dijo: “Entre las

cosas que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo e hizo están: 'Siempre

que no sientas vergüenza, haz lo que quieras', el poner una mano sobre la otra en la oración

(se pone la mano derecha sobre la izquierda), apresurarse a romper el ayuno y retrasar

la comida de antes del amanecer.”

50

Yahya me relató de Malik, de Abu Hazim Ibn Dinar, que Sahl Ibn Sa’d dijo: “Se solía

ordenar a la gente que pusieran la mano derecha sobre el antebrazo izquierdo en la

oración.”

Abu Hazim añadió: “Sé con seguridad que Sahl atribuye eso al Profeta, que Allah le

bendiga y le conceda paz.”

9.16 QUNUT EN LA ORACIÓN DE SUBH.

51

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar no decía el Qunut en ninguna

de las oraciones.

9.17 PROHIBICIÓN DE QUE UN HOMBRE RECE TENIENDO DESEO DE HACER SUS NECESIDADES.

52

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Abdallah Ibn al-

Arqam solía dirigir a sus compañeros en la oración. Cierto día llegó el tiempo de la

oración y él fue a hacer sus necesidades. Cuando regresó dijo: “Yo oí al Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, decir: “Si deseas defecar debes hacerlo

antes de la oración.”

53

Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, que Umar Ibn al-Jattab dijo: “No debéis

rezar cuando estáis reteniendo lo que hay en vuestras entrañas.”

9.18 ESPERAR A LA ORACIÓN Y CAMINAR HACIA ELLA.

54

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Los ángeles piden bendiciones

por cada uno de vosotros, mientras permanece en el lugar en el que ha rezado y no ha

expulsado nada. Dicen: “Allah, perdónale. Allah, ten misericordia de él.”

Malik dijo: “Yo no considero que sus palabras: ‘No ha expulsado nada’, se refieran a

ninguna cosa que no sea lo que uno expulsa y que rompe el wudu.”

55

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad de al-Aray, de Abu Huraira que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Estáis en oración mientras

que la oración os detenga y no haya nada que os impida regresar a vuestra familia excepto

la oración.”

56

Yahya me relató de Malik, de Sumayy, mawla de Abu Bakr, que Abu Bakr Ibn Abdurrahmán

solía decir: “Alguien que va a la mezquita por la mañana o por la tarde, sin intención

de ir a ningún otro sitio, ya sea para aprender algo bueno o para enseñarlo, es

como alguien que hace yihad en la senda de Allah y regresa con botín.”

57

Yahya me relató de Malik, de Nu’aym Ibn Abdallah al-Muymir que él había oído a Abu

Huraira decir: “Si uno de vosotros reza y después se sienta en el lugar en el que ha rezado,

los ángeles piden bendiciones por él, diciendo: “Allah, perdónale. Allah, ten misericordia

de él.” Y si se mueve del lugar en el que ha rezado y se sienta en otro sitio de la

mezquita, esperando la oración permanece en oración hasta que reza.”

58

Yahya me relató de Malik, de al-Ala Ibn Abdurrahmán Ibn Yaqub, de su padre, de Abu

Huraira, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Queréis

que os diga las cosas por las que Allah borra acciones equivocadas y por las que Él eleva

los rangos?: La realización completa y correcta del wudu en condiciones adversas, un gran

número de pasos hacia la mezquita, y esperar después de una oración hasta la siguiente.

Eso es el firme asidero, eso es el firme asidero, eso es el firme asidero.”

59

Yahya me relató de Malik que él había oído que Sa’id Ibn al Musayyab dijo: “Se dice que

nadie, excepto un hipócrita, se va de la mezquita después de la llamada a la oración, a no

ser alguien que tiene la intención de regresar.”

60

Yahya me relató de Malik, de Amir Ibn Abdallah Ibn az-Zubayr, de Amr Ibn Sulayman

az-Zuraqi, de Abu Qatada al-Ansari, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le

conceda paz, dijo: “Cuando uno de vosotros entre en la mezquita, que rece dos rak'as

antes de sentarse.”

61

Yahya me relató de Malik, de Abu’n Nadr, mawla de Umar Ibn Ubaydullah, que Abu Salama

Ibn Abdurrahmán le preguntó: “¿Acaso no vi yo a tu amo sentarse antes de haber

rezado, después de haber entrado a la mezquita?”

Abu’n Nadr dijo: “Con esto se estaba refiriendo a Umar Ibn Ubaydullah, y le estaba

criticando por sentarse antes de rezar cuando había entrado en la mezquita.”

Yahya dijo que Malik dijo: “Eso es bueno pero no obligatorio.”

9.19 PONER LAS MANOS PLANAS SOBRE EL SUELO, JUNTO A LA CARA, EN LA SAYDA.

62

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía poner las palmas planas

en el suelo cuando ponía la frente. Nafi dijo: “Yo le he visto sacar sus manos de debajo

de su burnus en un día muy frío y ponerlas en el suelo.”

63

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar solía decir: “Cuando uno de

vosotros pone la frente sobre la tierra, debe poner las palmas en el lugar donde pone la

frente. Después, cuando se levanta, debe levantarlas, pues las manos se postran al igual

que la cara se postra.”

9.20 DARSE LA VUELTA Y DAR PALMAS DURANTE LA ORACIÓN, CUANDO ES NECESARIO.

64

Yahya me relató de Malik, de Abu Hazim Salama Ibn Dinar, de Sahl Ibn Sa’id as-Sa’idi,

que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, fue a la tribu de los

Bani Amr Ibn Awf para resolver las disputas entre ellos. Llegó el tiempo de la oración, y

el muadhdhin fue a donde estaba Abu Bakr as-Siddiq y le dijo: “¿Puedes dirigir a la gente

en la oración, y yo diré el iqama?” Él dijo: “Sí”, y Abu Bakr rezó. El Mensajero de Allah,

que Allah le bendiga y le conceda paz, regresó cuando la gente estaba rezando, y se

aproximó y se unió a la fila. La gente dio palmas, pero Abu Bakr no se dio la vuelta. La

gente aumentó sus palmas y Abu Bakr se dio la vuelta y vio al Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda

paz, le indicó que se quedara en su sitio. Abu Bakr levantó las manos y alabó a

Allah porque el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le hubiera dicho

eso. Después se retiró hacia atrás hasta que se puso en la fila, y el Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, se puso delante y dirigió la oración. Cuando

hubo terminado dijo: “Abu Bakr, ¿qué te impidió quedarte donde estabas, como te dije?”

Abu Bakr dijo: “No le corresponde a Ibn Abi Quhafa rezar enfrente del Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz.”

El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “¿Por qué os vi da ndo

tantas palmas? Si algo os ocurre en la oración debéis decir “Subhan’Allah” (gloria a

Allah), y cuando digáis “Subhan’Allah” se os oirá. El dar palmas es sólo para las mujeres.”

65

Yahya me relató de Malik que Abu Ya'far al-Qari dijo: “Yo estaba rezando y Abdallah

Ibn Umar estaba detrás de mí sin que yo me diese cuenta. Entonces me di la vuelta y él

me tocó con el dedo (con desaprobación).”

9.21 QUÉ HACER CUANDO SE ENTRA Y EL IMAM ESTÁ EN RUKU.

67

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Abu Umama Ibn Sahl i Ibn Hunayf dijo:

“Zayd Ibn Zabit entró a la mezquita y encontró a la gente en ruku, entonces él se puso

en ruku y avanzó lentamente hasta que llegó a la fila.”

68

Yahya me relató de Malik, que él había oído que Abdallah Ibn Mas’ud solía avanzar estando

en ruku.

9.22 LA ORACIÓN POR EL PROFETA, QUE ALLAH LE BENDIGA Y LE CONCEDA PAZ.

69

Yahya me relató de Malik, de Abdallah Ibn Abu Bakr Ibn Hazim, de su padre, que Amr

Ibn Sulaym az-Zuraqi dijo: “Abu Humayd as-Sa’idi me dijo que ellos le preguntaron al

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, sobre cómo deberían pedir

bendiciones por él, y él les respondió diciendo que debían decir: “Oh Allah, bendice a

Muhammad, a sus esposas y a sus descendientes, como bendijiste a la familia de Ibrahim,

y otorga baraka a Muhammad, a sus esposas y a sus descendientes, como otorgaste

baraka a la familia de Ibrahim. Tú eres Merecedor de Alabanza y Glorioso.”

Allahumma salli ala Muhammad wa azwayihi

wa alihi, kama sal’laita ala ali Ibrahim;

wa barik ala Muhammad wa azwayihi

wa alihi, kama barakta ala ali Ibrahim,

innaka Hamidu’m Mayid.

70

Yahya me relató de Malik, de Nu’aym Ibn Abdallah al-Muymir, que Muhammad Ibn

Abdallah Ibn Zayd le dijo que Abu Mas’ud al-Ansari dijo: “El Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, llegó a nosotros cuando estabamos en la reunión de

Sa’d Ibn Ubada. Bashir Ibn Sa’d le dijo: “Allah nos ha ordenado pedir bendiciones por

ti, Mensajero de Allah. ¿Cómo debemos hacerlo?” El Mensajero de Allah, que Allah le

bendiga y le conceda paz, permaneció en silencio, hasta que deseamos que no le hubiera

preguntado nada. Entonces nos dijo que dijéramos: “Oh Allah, bendice a Muhammad y

a la familia de Muhammad como bendijiste a Ibrahim; y otorga baraka a Muhammad y a

la familia de Muhammad, como otorgaste baraka a la familia de Ibrahim. En todos los

mundos Tú eres Merecedor de Alabanza y Glorioso”, y después decid el taslim como lo

habéis aprendido.”

Allahumma salli ala Muhammad

wa ali Muhammad,

kama sal’laita Ibrahim wa barik ala Muhammad

wa ali Muhammad, kama barakta ala ali Ibrahim.

Fi’l alamin, innaka Hamidu’m Mayid.

71

Yahya me relató de Malik que Abdallah Ibn Dinar dijo: “Yo vi a Abdallah Ibn Umar pasar

junto a la tumba del Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y pedir bendiciones

por el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, y por Abu Bakr y Umar.”

91

9.23 CÓMO HACER LA ORACIÓN EN GENERAL.

72

Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Ibn Umar, que el Mensajero de Allah, que Allah le

bendiga y le conceda paz, solía rezar dos rak'as antes de Dhuhr y dos después de ella, dos

rak'as después de Magrib, en su casa, y dos rak'as después de Isha. No rezaba después del

Yumu’a hasta que se retiraba, y entonces hacía dos rak'as.

73

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “¿Veis hacia qué dirección doy la

cara? Por Allah, ni vuestra concentración ni vuestro ruku están ocultos para mí. Puedo

veros detrás de mi espalda.”

74

Yahya me relató de Malik, de Nafi, de Abdallah Ibn Umar, que cuando el Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, solía ir a Quba (a rezar), iba tanto andando

como montado.

75

Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, de an-Nu’man Ibn Murra, que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “¿Qué opináis de la bebida, el

robo y el adulterio?” Esto era antes de que se hubiera revelado nada acerca de ellas. Dijeron:

“Allah y Su Mensajero lo saben mejor.” El, que Allah le bendiga y le conceda paz,

dijo: “Son excesos y en ellos hay un castigo. Y el peor de los ladrones es el que roba su

oración.” Dijeron: “¿Cómo roba uno su oración?, Mensajero de Allah.” Él, que Allah le

bendiga y le conceda paz, respondió: “No haciendo el ruku o la sayda completos.”

76

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que el Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Haced algunas de las oraciones en

vuestras casas.”

77

Yahya me relató de Malik, de Rabi’a Ibn Abi ar-Rahma, que cuando Abdallah Ibn Umar

llegaba a la mezquita después de que la gente ya había rezado, empezaba con la oración

obligatoria y no rezaba nada antes de ella.

79

Yahya me relató de Malik, de Nafi, que Abdallah Ibn Umar pasó al lado de un hombre

que estaba rezando y dijo: “La paz sea contigo”, y el hombre respondió. Abdallah Ibn

Umar regresó a él y le dijo: “Cuando alguien te diga 'La paz sea contigo', cuando estás

rezando, no respondas. Haz una señal con la mano.”

80

Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id de Muhammad Ibn Yahya Ibn Habban,

que su tío paterno, Wasi Ibn Habbàn, dijo: “Yo estaba rezando y Abdallah Ibn Umar estaba

con la espalda apoyada en la pared de la Qibla. Cuando terminé mi oración me di la

vuelta hacia él, a mi izquierda. Abdallah Ibn Umar dijo: “Qué te ha impedido darte la

vuelta hacia la derecha?” Yo respondí: “Te vi y me giré hacia ti.” Abdallah dijo: “Has

hablado con corrección. La gente dice que uno debe girarse hacia la derecha, pero,

cuando rezas, puedes girarte a cualquier lado que lo desees. Si quieres, hacia la derecha, si

quieres, hacia la izquierda.”

82

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que uno de los muhayirun

en el que él no veía mal alguno, le preguntó a Abdallah Ibn Amr Ibn al-As: “¿Puedo rezar

en un lugar en el que se abreva a los camellos?” Abdallah respondió: “No, pero sin

embargo sí puedes rezar en un arisco de ovejas.”

83

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, que Sa’id Ibn al-Musayyab dijo: “¿Cual es

la oración en la que tienes que hacer la posición de sentado en todos los rak'as?”

Sa’id dijo: “Es la oración de Magrib cuando pierdes un rak'a, y esta es la sunna en todas

las oraciones.”

9.24 LA ORACIÓN EN GENERAL.

84

Yahya me relató de Malik, de Amir Ibn Abdallah, Ibn az-Zubayr, de Amr Ibn Sulaym

az-Zuraqi, de Abu Qatada al-Ansari, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le

conceda paz, solía rezar llevando encima a Umama, que era la hija de su hija Zaynab y de

Abu’l As Ibn Rabi’a Ibn Abd Shams. Cuando se postraba, la ponía en el suelo, y cuando

se levantaba la volvía a coger.

85

Yahya me relató de Abu’z Zinad, de Al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Un grupo de ángeles durante la noche

y un grupo de ángeles por el día, se alternan mutuamente entre vosotros, y se reúnen

a las horas de las oraciones de Asr y de Fayr. Después, los que han pasado la noche entre

vosotros ascienden, y Él les pregunta, y Él lo sabe mejor: “¿Cómo habéis dejado a mis

esclavos?” y ellos dicen: “Cuando les dejamos estaban rezando y cuando regresamos a

ellos estaban rezando.”

86

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, de Aisha, la esposa del

Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo que el Mensajero de Allah, que

Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Decidle a Abu Bakr que dirija a la gente en la

oración.” Aisha dijo: “Mensajero de Allah, cuando Abu Bakr se pone en tu sitio su voz

no llega a los oídos de la gente, a causa de su llanto, por tanto dile a Umar que dirija a

la gente en la oración.” Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Decidle a Abu

Bakr que dirija a la gente en la oración.” Aisha continuó: “Yo le dije a Hafsa que le dijera

que cuando Abu Bakr se ponía en su lugar su voz no llegaba a los oídos de la gente

a causa de su llanto, y que debía decirle a Umar que dirigiera a la gente en la oración.

Hafsa lo hizo y el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:

“Vosotras sois las compañeras de Yusuf (refiriéndose a las mujeres que se cortaron las

manos cuando vieron la belleza de Yusuf), ¡Decidle a Abu Bakr que dirija a la gente en

la oración!”

Aisha añadió que Hafsa le dijo: “¡Nunca he conseguido nada bueno de ti!”

87

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Ata Ibn Yazid al-Layzi, que Ubaydullah Ibn

Adi Ibn al-Jiyar dijo: “Una vez, cuando el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le

conceda paz, estaba sentado con un grupo de gente, un hombre llegó hasta él y le habló

en secreto. Nadie supo lo que el hombre le había dicho hasta que el Mensajero de Allah,

que Allah le bendiga y le conceda paz, reveló que le había pedido permiso para matar a

uno de los hipócritas. Después de revelar esto, el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga

y le conceda paz, dijo: “¿Acaso no testifica que no hay dios más que Allah y que

Muhammad es el Mensajero de Allah?” El hombre respondió: “Por supuesto, pero en

realidad no testifica.” Él dijo: “¿Acaso no hace la oración?” y el hombre respondió: “Por

supuesto, pero en realidad no hace la oración.” Él, que Allah le bendiga y le conceda paz,

dijo: “Esos son los que Allah me ha prohibido (matar).”

88

Yahya me relató de Malik, de Zayd Ibn Aslam, de Ata Ibn Yasar, que el Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “¡Oh Allah! No hagas de mi tumba un

ídolo que se adore. La cólera sobre aquellos que tomaron las tumbas de sus Profetas

como lugares de postración fue terrible.”

89

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Mahmud Ibn Rabi’a al-Ansari, que Utban

Ibn Malik, que era un hombre ciego, solía dirigir a su gente en la oración, y él le dijo al

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: “A veces está oscuro y lluvioso,

y hay mucha agua fuera y alrededor, y yo soy un hombre que ha perdido la vista.

Mensajero de Allah, reza en un lugar determinado de mi casa para que yo pueda tomarlo

como un lugar para rezar.” El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda

paz, vino a él y le dijo: “¿Dónde quieres que rece?” Él le indicó un lugar y el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, rezó allí.

90

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Abbad Ibn Tamim, de su tío paterno, que

él vio al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, tumbado en la me zquita

con un pie encima del otro.

Yahya me relató de Malik, de Ibn Shihab, de Sa’id Ibn al-Masayyab, que Umar Ibn al-

Jattab y Uzmán Ibn Affan, que Allah esté complacido con ellos, solían hacer lo mismo.

91

Yahya me relató de Malik, de Yahya Ibn Sa’id, que Abdallah Ibn Mas’ud le dijo a un

hombre: “Estás en un tiempo en el cual los hombres de entendimiento (Fuqaha) son

muchos y los recitadores de Qur'an son pocos, en el cual los límites del comportamiento

definidos en el Qur'an son observados y sus letras están perdidas, en el cual poca gente

pide y mucha da, en el cual hacen la oración larga y el Jutba corto, y anteponen sus acciones

a sus deseos. Les llegará a los hombres un tiempo en el cual los fuqaha serán pocos

pero los recitadores de Qur'an serán muchos, en el cual las letras del Qur'an serán guardadas

cuidadosamente pero sus límites estarán perdidos, en el cual muchos pedirán y

pocos darán, en el cual harán el Jutba largo pero la oración corta, y antepondrán sus deseos

a sus acciones.”

92

Yahya me relató de Malik que Yahya Ibn Sa’id dijo: “He oído que la primera de las acciones

de un esclavo que será considerada en el Día del Levantamiento será la oración. Si

se le acepta, se consideraran el resto de sus acciones, y si no se le acepta, ninguna de sus

acciones le será considerada.”

93

Yahya me relató de Malik, de Hisham Ibn Urwa, de su padre, que Aisha, la esposa del

Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Las acciones que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, amaba más, eran las realizadas con

más constancia.”

94

Yahya me relató de Malik que él había oído de Amir Ibn Sa’id Ibn Abu Waqqas que su

padre dijo: “Había dos hermanos, uno de los cuales murió cuarenta noches antes que el

otro. El mérito del primero fue el haber sido mencionado en la presencia del Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, y él dijo: “¿Acaso no era el otro musulmán?”

Le dijeron: “Por supuesto, Mensajero de Allah, y no había en él nada malo.” El

Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, “¡Qué os hará entender lo

que su oración le reportó! La oración es como un río profundo de agua dulce que corre

por vuestra puerta y en cual os metéis cinco veces al día. ¿Cuánta de vuestra suciedad

pensáis que dejará? No os dais cuenta de lo que su oración le ha reportado.”

95

Yahya me relató de Malik que él había oído que si alguien pasaba por donde estaba Ata

Ibn Yasar en la mezquita con algo para comerciar, le llamaba y le preguntaba: “¿Qué te

pasa? ¿Qué quieres?” Si el hombre le decía que quería comerciar con él, le decía: “Necesitas

el mercado de este mundo. Este es el mercado del próximo mundo.”

96

Yahya me relató de Malik que él había oído que Umar Ibn al-Jattab fijó una zona cercana

a la mezquita, llamada al-Butayha, y dijo: “Quien quiera decir tonterías o recitar poesía

o levantar la voz, que vaya a esa zona.”

9.25 ESTIMULACIÓN POR EL DESEO DE LA ORACIÓN EN GENERAL.

97

Yahya me relató de Malik, de su tío paterno, Abu Suhayl Ibn Malik, que su padre oyó a

Talha Ibn Ubaydullah decir: “En una ocasión vino al Mensajero de Allah, que Allah le

bendiga y le conceda paz, un hombre de la gente de Nayd. Tenía el pelo desaliñado y,

aunque su voz podía oírse, no pudimos entender lo que estaba diciendo hasta que se

acercó y entonces supimos que estaba preguntado acerca de Islam. El Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, le dijo: “Hay cinco oraciones durante el día

y la noche.” Él dijo: “¿Tengo que hacer alguna cosa más aparte de esto?” El Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, añadió: “Y ayunar el mes de Ramadán.”

Él dijo: “¿Hay alguna cosa más que tenga que hacer?” Él, que Allah le bendiga y le conceda

paz, dijo: “No, excepto lo que tú espontáneamente quieras hacer.” El Mensajero de

Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, mencionó el zakat. El hombre dijo: “¿Hay

alguna cosa más que tenga que hacer?” Él, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:

“No, excepto lo que tú espontáneamente quieras hacer.”

96

Él continuó: “El hombre se marchó diciendo: “Por Allah, no haré más que esto, ni tampoco

haré menos.” El Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo:

“Ese hombre tendrá éxito. Está diciendo la verdad.”

98

Yahya me relató de Malik, de Abu’z Zinad, de al-Aray, de Abu Huraira, que el Mensajero

de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, dijo: “Shaitán ata tres nudos detrás de

vuestra cabeza, cuando dormís, y pone un sello en el lugar de cada nudo con: “Tienes una

larga noche por delante, por tanto duerme.” Si te despiertas y recuerdas a Allah, un nudo

se desata. Si haces Wudu otro nudo se desata. Si rezas, otro nudo se desata, y la mañana te

encuentra animado y de buen humor, si no, te encuentra de mal humor y perezoso.”