Fatawas
El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) y el establecimiento de la sociedad Islámica
Pregunta:
Alabado sea Allah.
Sin duda, la sociedad que estableció el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) en Medina fue un ejemplo de una sociedad estable y segura. Esto fue manifiestamente evidente desde el momento en que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) llegó a Medina y comenzó a formar el estado Islámico. La seguridad y la estabilidad de esta sociedad se debieron a diferentes razones y factores, incluyendo los siguientes:
El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) construyó la mezquita en Medina tan pronto como llegó al lugar, lo que ayudó a establecer un centro donde las personas podìan acudir cuando habìa una calamidad, y un lugar donde los musulmanes solìan reunirse para encontrarse unos con otros y saber cómo estaban, por lo tanto podìan enterarse de quién estaba enfermo y visitarlo, asistir a los funerales de aquellos que fallecìan, ayudar a los pobres y concertar matrimonios para los solteros.
Algunos de los hadices relacionados con el tema:
Anas ibn Maalik (que Allah esté complacido con él) narró que cuando el Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) llegó a Medina, ordenó construir una mezquita, y dijo: “Oh Banu Nayyaar, dìgame el precio de éste, vuestro jardìn”. Ellos dijeron: “No por Allah, no buscaremos el precio excepto de Allah”.
(Narrado por al-Bujari, 2622; Muslim, 524)
Se dice que al-Bara’ ibn ‘Aazib dijo: “[El versìculo] ‘y no elijíis lo deteriorado para dar caridad asì como no lo tomarìais para vosotros mismos’ [2:267] fue revelado en cuanto a nosotros, los Ansaar. Solìamos tener palmeras. Un hombre traìa la cosecha de sus palmeras, ya sea poca o mucha. Un hombre traìa uno o dos manojos de dítiles y los colgaba en la mezquita. Ahl al-Suffah – o de acuerdo con un informe de Ibn Maayah, los pobres entre los emigrados – no tenìa alimentos, por lo tanto si uno tenìa hambre iba y golpeaba el manojo con un palo, y los dítiles maduros y frescos caìan y los comìa. Pero habìa algunas personas poco caritativas que traìan un manojo de dítiles que contenìa dítiles podridos o secos, o un manojo que estaba dañado, y lo colgaban. Entonces Allah reveló las palabras (interpretación del significado):
“. ،Oh, creyentes! Dad en caridad parte de lo hayíis ganado y de lo que os hemos hecho brotar de la tierra, y no elijíis lo deteriorado para dar caridad asì como no lo tomarìais para vosotros mismos, a menos que convinieres en ello; y sabed que Allah es Opulento, Loable.” [2:267]
El Profeta dijo: “Si alguno de ustedes tuviera que recibir algo como lo que ellos dieron, no lo aceptarìa a menos que lo hiciera con los ojos cerrados, o por timidez.” Dijo también: “Después de eso, cada uno de nosotros traerìa sólo los mejores dítiles que tenìa.”
Narrado por al-Tirmidhi, 2987; Ibn Maayah, 1822. Clasificado como sahih por al-Albaani en Sahih al-Tirmidhi, 2389.
Segundo:
El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) estableció la hermandad entre los Muhaayirin (los emigrantes que habìan venido de Makkah) y los Ansaar (ayudantes o socorredores, los musulmanes de Medina). Esta acción fortaleció los lazos entre los miembros de la sociedad de Medina de una manera nunca antes vista. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) estableció lazos de hermandad entre los no írabes y los írabes, entre los hombres libres y los siervos, entre la gente de Quraysh y miembros de otras tribus. Por lo tanto, la sociedad se convirtió en una entidad, luego de lo cual no fue sorprendente que un ansaar le pidiera a un emigrado que tomara la mitad de su riqueza, o que un emigrado heredara de un Ansaar, como consecuencia de la solidez de los lazos entre ellos. Luego la herencia entre ellos fue abrogada en el versìculo sobre la herencia, pero los ansaar fueron alentados a legarles algo a ellos. Era una sociedad ejemplar.
Algunos de los hadices con respecto a eso:
1 – Se narra que ‘Abd al-Rahmaan ibn ‘Awf (que Allah esté complacido con él) dijo: “Cuando llegué la Medina, el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) estableció lazos de hermandad entre Sa’d ibn al-Rabi’ y yo”. Sa’d ibn al-Rabi’ dijo: “Soy el mís rico de los ansaar, por lo tanto le daré la mitad de mi riqueza, y elige una de mis esposas. Me divorciaré de ella por ti, y cuando sea lìcita, puedes casarte con ella”. ‘Abd al-Rahmaan le dijo: “No necesito eso, ؟existe algún mercado donde la gente comercie?”. él respondió: “El mercado de Qaynuqaa’”. Por lo tanto al dìa siguiente ‘Abd al-Rahmaan fue allì y compró requesón y grasa, e hizo lo mismo el dìa siguiente. Al poco tiempo ‘Abd al-Rahmaan llegó perfumado. El Mensajero de Allah (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) dijo: “؟Te has casado?”. él respondió: “Sì”. él le preguntó: “؟Con quién?”. él dijo: “Una mujer de los ansaar”. él le preguntó: “؟Cuínto fue la dote que le entregaste?”. él respondió: “Un trozo de oro igual en peso al carozo de un dítil (o un carozo de dítil de oro)”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén sobre él) le dijo: “Haz una fiesta de casamiento (walimah), aunque sea ofreciendo una oveja”.
Narrado por al-Bujari, 1943.
2 – Ibn ‘Abbaas (que Allah esté complacido con él) narró que cuando los emigrantes llegaron a Medina, los emigrantes heredaban de los ansaar excluyendo a los propios parientes del Ansaar, por los lazos de hermandad que el Profeta, (que la paz y las bendiciones de Allah estén con él) habìa establecido entre ellos. Cuando se reveló el versìculo “A cada uno lo hemos designado heredero de lo que dejen sus padres y sus parientes mís cercanos.” [4:33] ésto se derogó. Y la frase “Y a aquellos con quienes hayíis concertado algún pacto, dadles su parte.” [4:33] se relaciona con la obligación de ayudar, apoyar y aconsejarse mutuamente. Por lo tanto los derechos de herencia entre ellos ya no se aplican, pero se puede legar el uno al otro.
Narrado por al-Bujari, 2170.
Tercero:
Zakaah se tornó obligatorio en el segundo año de la Hégira, lo que igualó mís a ricos y pobres, y aumentó la cohesión en la sociedad de la Medina, y los lazos de hermandad se volvieron mís fuertes por amor a Allah. De hecho, el tema avanzó hasta incluir la caridad voluntaria.
Se narra que Anas ibn Maalik (que Allah esté complacido con él) dijo: “Abu Talhah era el mís rico de los Ansaar en Medina en lo que respecta a palmeras, y lo mís preciado de su riqueza para él era el jardìn de Bayraha, que estaba frente a la mezquita. El Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) solìa entrar y tomar el agua fresca que se encontraba allì. Anas dijo: Cuando fue revelado el versìculo: “No alcanzaréis la piedad verdaderamente hasta que no deis [en caridad] de lo que amíis” [3:92], Abu Talhah se puso de pie y fue hacia el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) y dijo: “Oh Mensajero de Allah, Allah dice: ‘No alcanzaréis la piedad verdaderamente hasta que no deis [en caridad] de lo que amíis’ y mi posesión mís preciada es el Bayraha”. Lo entrego en caridad por el amor de Allah, esperando obtener recompensa en Allah, por lo tanto me deshago de él, Oh Mensajero de Allah, como Allah te muestre. El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) dijo: “Bien hecho, es un acuerdo redituable. He oìdo lo que ha dicho y creo que debes distribuirlo entre sus parientes”. Abu Talhah dijo: “Lo haré, Oh Mensajero de Allah”, y lo distribuyó entre sus parientes y los hijos de sus tìos paternos.
Narrado por al-Bujari, 1392; Muslim, 998
Las señales de armonìa aparecieron entre los musulmanes de Medina, y los emigrantes reconocieron los derechos que los hermanos ansaar tenìan sobre ellos. Existen varios hadices en cuanto a esto, incluyendo los siguientes:
Se dice que Anas dijo: Cuando el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) llegó a la Medina, los emigrantes se acercaron a él y le dijeron: “Oh Mensajero de Allah, nunca hemos visto personas mís generosas cuando tienen los medios y mís dispuestas a ayudar cuando tienen un poco mís entre las personas entre las que nos hemos asentado. Se han preocupado por nosotros y nos han dejado unirnos a ellos y compartir todas las ocasiones alegres, hasta tal punto que tememos que obtengan toda la recompensa”. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén con él) dijo: “No mientras oren por ellos y los elogien”.
Narrado por al-Tirmidhi, 2487; clasificado como sahih por al-Albaani en su libro Sahih al-Tirmidhi, 2020.
Allah generó amor en los corazones de los habitantes de Medina, y el amor por Allah fue uno de los sìmbolos de las personas que Allah les encomendó ser e hizo una de las señales de la perfecta paz.
Anas (que Allah esté complacido con él) dijo que el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah estén con él) dijo: “Ninguno de vosotros verdaderamente creerí hasta que anhele para su hermano lo que anhela para sì mismo”.
Narrado por al-Bujari, 13; Muslim, 45.
Se narra que al-Nu’maan ibn Bashir dijo: El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) dijo: “Los creyentes, en su misericordia, amor y compasión mutua, son como un (solo) cuerpo; si una parte estí dolorida, el resto del cuerpo se unirí a él permaneciendo despierto y sufriendo fiebre”.
Narrado por al-Bujari, 5665; Muslim, 2586.