Fatawas
Una joven no musulmana pide una historia de una gran mujer musulmana.
Pregunta:Le agradecemos su interés y su pregunta. Le contaremos la historia de una gran musulmana. Esperamos que sea lo que estaba buscando, y que sea una luz que la guy e por al camino de la verdad.
Anas (que Allah esté complacido con él) informó:
Maalik ibn
Anas le dijo a su esposa Um Sulaym – que era la madre de Anas – “Este hombre
– refiriéndose al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) –
prohybe el alcohol”. Por lo tanto se fue de la Medina a Shaam
(Siria), donde falleció (Es decir, se fue de Medina cuando el Profeta - paz
y bendiciones de Allah sean sobre él- llegó, porque no le gustó la
prohibición del alcohol, y falleció como no creyente en Siria). Luego Abu
Talhah llegó y le propuso matrimonio a Um Sulaym. Ella dijo: “Oh Abu Talhah,
un hombre como tú no será a rechazado, pero no eres creyente, y yo soy
musulmana. No es correcto que me case contigo”. é l exclamó
: “،Esta es la
oportunidad de tu vida!”. Ella le preguntó
: “؟Qué oportunidad?”. él
respondió
: “El amarillo y blanco (es decir, la tentó con un mahr, o
dote de oro y plata)”. Ella dijo: “No quiero amarillo ni blanco. Quiero que
te conviertas en musulmán. Si te conviertes en musulmán, ese será mi mahr,
y no te pediré nada más”. é l preguntó
: “؟Quién puede ayudarme con eso (es
decir, a convertirme en musulmán)?”. Ella le dijo: “El Mensajero de Allah
(paz y bendiciones de Allah sean sobre él) te ayudará ”. Entonces Abu Talhah
fue a buscar al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), que
estaba sentado con sus Compañeros. Cuando el profeta (paz y bendiciones de
Allah sean sobre él) lo vio, le dijo: “Abu Talhah viene hacia ti con la luz
del Islam brillando en su frente”. (Este fue uno de los milagros del
Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él): que saby a que Abu Talhah
se convertiry a en musulmá n antes de que le hablara). Abu Talhah le dijo al
Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) lo que Um
Sulaym le haby a dicho, y se casó con ella sobre esa base.
Zaabit
dijo: “Nunca he escuchado sobre algún mahr mayor que este, ella
aceptó
el Islam como su dote”.
Entonces
se casó con ella. Ella era una mujer de lindos ojos, de contextura pequeña.
Ella estuvo con él hasta que le dio un hijo, a quien Abu Talhah amó mucho.
El niño se enfermó
gravemente, y Abu Talhah estaba muy preocupado y
angustiado por la enfermedad del niño. Abu Talhah soly a levantarse para orar
la oración matutina, iba con el Profeta (paz y bendiciones de Allah sean
sobre él) y oraba, y se quedaba con él hasta casi la mitad del día. Luego,
Abu Talhah volvy a a su casa a tomar una siesta y comer, y cuando había orado
la oración del medio día se preparaba y salía, y no regresaba hasta el
momento de la oración de la noche.
Una noche,
Abu Talhah fue a ver al Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él)
(de acuerdo con otro informe, fue hasta la mezquita), y el niño murió
(durante su ausencia). Um Sulaym dijo: “Nadie le dirá a Abu Talhah sobre la
muerte de su hijo hasta que yo se lo haya dicho”. Cubrió
al niño como si
estuviera durmiendo, y lo dejó en un rincón de casa. Abu Talhah volvió de
visitar al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), y
trajo algunas personas de la mezquita consigo. Preguntó
: “؟Cómo está mi
hijo?”. Ella le respondió
: “Oh Abu Talhah, desde que se enfermó
, nunca
estuvo tan tranquilo como ahora, espero que esté descansando”. (Habló de
forma vaga para no molestarlo; esta no fue una mentira. Se referíía a la
tranquilidad de la muerte y al alivio del dolor de la enfermedad, pero su
esposo pensó
que se refery a a que la salud del niñ
o haby a mejorado). Ella
trajo la comida y todos comieron la cena, luego las personas se marcharon.
Después él
fue a la cama y se recostó
, ella se levantó
, se puso perfume y adornos hasta
quedar más hermosa que nunca. (Esto fue un signo de su paciencia y gran fe
en la voluntad y designios de Allah. Buscaba la recompensa de Allah y
escondió
sus sentimientos, esperando quedar en cinta esa noche para
compensar la pérdida de su hijo). Luego se acostó
en la cama con él y
cuando sintió
el perfume, hizo lo que los hombres generalmente hacen con sus
esposas (esta es la forma educada y cauta para referirse a lo que ocurrió
entre ellos). Al final de la noche, ella le dijo: “Oh Abu Talhah, si una
persona le prestó algo a otros y luego pidió que se lo devolvieran: piensas
que tienen derecho a no devolvérselo?”. él respondió
: “No”. Ella le dijo:
“Allah, glorificado sea, te prestó
a tu hijo, y ahora se lo ha llevado, por
lo tanto busca recompensa en é l y ten paciencia”. é l se enojó
y dijo: “،Me
dejaste hacer lo que hice (es decir, tener relaciones sexuales), y luego me
dices que mi hijo murió
!”. Luego dijo: “Innaa Lillaahi wa innaa ilayhi
raaji’un (Verdaderamente, a Allah pertenecemos y verdaderamente, a é l
regresaremos – palabras pronunciadas por los musulmanes cuando se enfrentan
con la noticia de la muerte o una calamidad) y alabó a Allah. En la mañana,
hizo el ghusl (purificación mayor) y luego fue hacia el Mensajero de
Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él), oró con él y le dijo lo
que haby a sucedido. El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean
sobre él) respondió
: “Que Allah te bendiga por la noche pasada”. Ella
concibió un hijo (por consiguiente la oración del Profeta por ellos fue
respondida).
Um Sulaym
viajaba con el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre
él), partiendo de Medina cuando él party a, y regresando cuando él regresaba.
El Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él) dijo:
“Cuando de a luz, tráeme al niño”. Estaba de viaje y Um Sulaym estaba con
él. Cuando el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él)
volvió
del viaje, nunca entraba a Medina de noche (para no molestar a las
personas, y para que las mujeres tengan tiempo de prepararse para recibir a
sus esposos). Llegaron hasta las afueras de Medina cuando ella comenzó con
el trabajo de parto. Abu Talhah se quedó con ella, y el Mensajero de Allah
(paz y bendiciones de Allah sean sobre él) continuó. Abu Talhah dijo: “Oh
Allah, sabes que me gusta estar con el Mensajero cuando sale, y regresar con
él cuando retorna. Como puedes ver me he demorado”. Um Sulayam dijo: “Oh Abu
Talhah, los dolores no son tan fuertes” (este fue uno de sus “milagros”; los
dolores de parto cesaron porque le había pedido permiso a Allah para que le
permitiera alcanzar al Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean
sobre él). Entonces partieron, y luego de haber llegado a Medina, sus
dolores de parto comenzaron nuevamente, y dio a luz un hijo. Le dijo a Anas:
“Oh Anas, no te daré nada de comer hasta que lo lleves por la mañana con el
Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean sobre él)”, y le dio
unos dá tiles. (Porque query a que la primera cosa que entrara en la boca del
niño sea alimento del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él);
esta fue una señal de su gran fe, porque el instinto natural de la mujer es
apresurarse a alimentar al niño apenas nace). El chico lloró toda la noche,
y Anas [el narrador de la historia] estuvo despierto cuidándolo. En la
mañana, lo llevó con el Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah sean
sobre él), quien estaba usando su burdah (una especie de manto) y
marcando los camellos y ovejas que le habían dado (marcaba a los animales
donados para que no se perdieran ni se mezclaran con otros rebaños o
manadas). Cuando lo vio, le dijo a Anas: “؟Ha dado a luz la hija de Milhaan
[es decir, Um Sulaym]?”. é l respondió
: “Sí ”.
él le dijo: “Estaré contigo en
un minuto”. Bajó la herramienta que tenía en la mano (con la que había
estado marcando a los animales), tomó al niño y dijo: “؟Tienes algo para
él?” Respondió
: “Sí
, dá tiles”. El Profeta (paz y bendiciones de Allah sean
sobre él) tomó un par de dá tiles, los masticó y los mezcló con la saliva del
niño. Luego abrió
su boca y colocó
algunos de los dá tiles dentro (esto se
llama Tahnik y es una de las costumbres entre los musulmanes cuando
nace un bebé). El niño comenzó
a lamerse los labios, chupando la dulzura de
los dá tiles y la saliva del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre
él). Por consiguiente, lo primero que entró en el estómago del niño estuvo
mezclado con la saliva del Mensajero de Allah (paz y bendiciones de Allah
sean sobre él). é l dijo: “،Mira como los Ansaar (musulmanes que
viví en Medina cuando el Profeta migró allí ) aman los dá tiles!”. Anas
dijo: “Oh Mensajero de Allah, ponle un nombre”. Se limpió la cara y lo
nombró
‘Abd-Allaah. No hubo joven entre los Ansaar que fuera mejor que él, y
cuando creció tuvo muchos hijos, y fue martirizado en Persia (murió
má rtir
cuando los musulmanes la conquistaron; y todo sucedió
como resultado del
du’a bendecido del Profeta).
(Imaam
al-Bujari, Muslim, Ahmad y al-Tayaalisi informaron esta historia; esta
versión fue informada por al-Tayaalisi y otros. Al-‘Allaamah al-Albaani
recolectó
todos los isnaads en su libro Ahkaam al-Yanaa’iz, p.
20).
Esta es una historia de una mujer musulmana de entre los
Compañeros del Profeta (paz y bendiciones de Allah sean sobre él). Hay
muchas otras historias que muestran el efecto que el Islam tuvo en los
corazones de las musulmanas y cómo la religión de Allah dio como fruto obras
rectas y buenas vidas. En esto hay suficiente para convencer al que busca
la certeza de la verdadera religión que debe seguir. Léalo otra vez y
piense sobre esto; quizá s tome el paso más importante de su vida. La paz
sea sobre los que siguen la verdadera guy a.
Sheij Muhammed Salih Al-Munajjid