Fatawas
El Hadith de las Once Mujeres
Fuente: Sahih Muslim.
Traducido por: Musa Abdullah Reyes H.
Muslim narró el siguiente Hadith:
Isnad: Suleiman bin Abd alRahman y Ali bin Hujr; Ibsai bin Bunus; Hisham bin
Urwa; Abd Allah bin Urwah; Urwah.
Narró Aishah (رضي الله عنها):
Once mujeres se sentaron (en un lugar) y prometieron y acordaron que ellas no
ocultarían nada de las noticias de sus esposos.
La primera dijo: “Mi esposo es como la carne de un camello magro y débil la cual
es guardada en la cima de la montaña la cual no es fácil de escalar, ni es de la
carne gorda, así que uno podría levantarla con el problema de ir a buscarla”.
La segunda dijo: “Yo no debería relatar las noticias de mi esposo, porque temo
que yo no pueda ser capaz de finalizar su historia, porque si yo lo describo, yo
mencionaré todos sus defectos y malos tratos”.
La tercera dijo: “Mi esposo es un hombre alto; si yo lo describo a él (y él oye
acerca de eso) él me divorciará, y si yo me quedo callada, él ni me divorciará
ni me tratará como a una esposa”.
La cuarta dijo: “Mi esposo es una persona moderada como la noche de Tihama la
cual no es ni caliente ni fría. Yo no estoy asustada de él, ni estoy descontenta
con él”.
La quinta dijo: “Mi esposa, cuando entra (en la casa) es un leopardo, y cuando
sale, es un león. Él no pregunta acerca de cualquier cosa que está en la casa”.
La sexta dijo: “Si mi esposo come, él come demasiado (dejando los trastos vacíos)
y si él bebe no deja nada, y si él duerme, duerme solo (lejos de mí) cubierto en
prendas y no estrecha sus manos aquí y allá, como para saber qué tanto (me
acerco)”.
La séptima dijo: “Mi esposo es un malhechor o débil y tonto. Todos los defectos
están presentes en él. Él puede lastimar tu cabeza o tu cuerpo o puede ser que
ambos”.
La octava dijo: “Mi esposo es suave al tacto como un conejo y huele como un
Zarnab (una clase de pasto que huele bien).
La novena dijo: “Mi esposo es un hombre alto generoso que viste un largo
cinturón para cargar su espada. Sus cenizas son abundantes y su casa está cerca
para la gente quien fácilmente lo consultaría”.
La décima dijo: “Mi esposo es Malik y ¿qué el Malik? Malik es más grande de lo
que cualquier cosa que yo pueda decir de él. (Él está mas allá y más arriba de
todas las alabanzas las cuales puedan venir a mi mente) la mayoría de sus
camellos están guardados en casa (listos para ser sacrificados para los
invitados) y solamente unos pocos son tomados para pastar. Cuando los camellos
escuchan el sonido del laúd (o el tamborín) ellos saben que ellos van a ser
sacrificados para los invitados”.
La onceava dijo: “Mi esposo es Abu Zar y ¿qué es Abu Zar (qué debería yo decir
acerca de él? Él me ha dado muchos ornamentos y mis oídos están pesadamente
cargados con ellos y mis brazos se han vuelto gordos (yo me he vuelto gorda). Y
él me ha complacido y él me ha vuelto tan feliz que yo me siento orgullosa de mí
mismo. Él me encontró con mi familia quienes eran meros poseedores de una oveja
y vivían en la pobreza; y me trajo a una familia respetada que tenía caballos y
camellos y grano trillado y puro. Cualquier cosa que diga, él no se burla ni me
insulta. Cuando duermo, duermo hasta tarde en la mañana, y cuando bebo agua (o
leche), bebo hasta llenarme. La madre de Abu Zar y ¿qué uno pueda decir en
alabanza de la madre de Abu Zar? Sus bolsas en las sillas de montar siempre
estaban llenas de provisión y su casa era espaciosa. Como para el hijo de Abu
Zar ¿qué puede uno decir del hijo de Abu Zar? Su cama es tan estrecha como una
espada desenvainada y una pata de un cabrito (de cuatro meses) satisface su
hambre. Como para la hija de Abu Zar, ella es obediente para con su padre y su
madre. Ella tenía un cuerpo bien construido y que despierta los celos de la otra
esposa de su esposo. Como para la (sirvienta) esclava de Abu Zar ¿qué puede uno
decir de la (sirvienta) esclava de Abu Zar? Ella no descubre nuestros secretos
sino que los guarda, y ella no gasta nuestras provisiones y no deja la basura
esparcida en cualquier lado en nuestra casa”. La onceava dama añadió: “Un día
sucedió que Abu Zar salió al tiempo cuando la leche estaba siendo ordeñada de
los animales, y él vio a una mujer quien tenía dos hijos como dos leopardos con
sus dos pechos. (Al verla) él me divorció y se casó con ella. Por lo tanto yo me
casé con un hombre noble quien acostumbraba un rápido e incansable caballo y
guardar una lanza en su mano. Él me dio muchas cosas y también un par de cada
clase de ganado y dijo: “Come (de esto), oh Um Zar, y da provisión a tus
padres”. Ella añadió: “Aún, todas las cosas las cuales mi segundo esposo me dio
podrían llenar el utensilio más pequeño de Abu Zar”. Aishah entonces dijo: “El
Apóstol de Alláh me dijo: “Yo soy para ti como Abu Zar era para su esposa Um Zar”
”.